El caso del trueque en General Rodríguez

From Sophivorus

El nodo funciona hace más de diez años antes al momento de la investigación (2008) de forma ininterrumpida en la localidad de General Rodríguez. El trueque se desarrolla semanalmente, de lunes a sábado.

Para los participantes del nodo, en su mayoría mujeres, si bien las necesidades materiales son preponderantes en el motivo de por qué concurren al nodo, no dejan de ser importantes las necesidades simbólicas, de contención, de apoyo mutuo, etc.

En el nodo se propone un sistema de valores dirigidos a reforzar o extender los valores de la unidad domestica, de la reciprocidad, de la ayuda mutua, etc. Que debe coexistir y competir con otros valores propios del mercado capitalista que no desaparecen: el individualismo, la competencia, el desencanto con el Estado.

Los productos que se intercambian son en su mayoría alimentos de primera necesidad, luego otro tipo de comestibles, luego productos de higiene, después vestimenta y accesorios, y finalmente los productos varios. En este nodo no hay prestaciones de servicios.

Muchas personas se iniciaron en él llevando productos que no les resultaban útiles, y luego se dieron cuenta de que podían llevar para vender cosas hechas por sí mismos, estos son los prosumidores: consumidores y productores a la vez.

En épocas de crisis y escasez de ciertos productos, se genero un efecto interno no de discordia o conflicto, sino de protección y ayuda mutua, siendo el nodo un ámbito de desahogo.

En el nodo hay una coordinadora (Tomasa), que es la encargada de implementar actividades o técnicas que permitan reactivar o incentivar el intercambio. Una de las estrategias de Tomasa fue la feria, que se refiere a intercambios que pueden hacerse en créditos o en dinero, y donde los precios los regulan los prosumidores (de lo contrario son regulados por la coordinadora, y únicamente en créditos).

El nodo lleva en si mismo contradicciones inherentes, como cualquier tipo de organización social. Estas contradicciones dejan ver dos formas de cooperación: una instrumental pautada por la lógica del intercambio de mercado, y otra reciproca, basada en la confianza, la pluralidad y el respeto. Los sujetos participan de dos sistemas de relaciones: uno de competencia en relación al mercado capitalista, y otro de solidaridad en relación al intercambio del trueque. Es una micro realidad inserta en otra realidad global, lo que plantea el problema de si ambas podrán coexistir.

En el nodo la acumulación de créditos está mal vista. Pero quienes acumulan son quienes generan los productos necesarios para todos, que logran vender muchos productos pero tal vez no encuentren otros para comprar. El problema de la acumulación es que esos créditos son moneda que no vuelve a la circulación y obstaculiza el intercambio, y que aquella persona que acumula tiene poder de una compra excepcional ante la aparición de un producto muy codiciado.

El 90% de los participantes son mujeres, con un promedio de entre cuatro o cinco hijos cada una. Es común ver aquí a la abuela con la nieta o la madre, juntas. Cada una consume e intercambia cosas distintas. Se integra a distintas generaciones en la misma estrategia de supervivencia, y las madres y abuelas mientras integran a los niños a la actividad, pueden estar con ellos mientras la realizan.

Las mujeres parecen sentir que su actividad en este mercado es valiosa para el hogar, por lo tanto es un elemento de reconocimiento social y de autoestima.

En el trueque se emplea una moneda social alternativa a través de la cual se hacen los intercambios. La moneda se llama “crédito”, es de uso restringido entre los nodos de la Red del Trueque de la zona oeste. La función de esta moneda es facilitar y agilizar los intercambios, siendo medio de cambio, unidad de cuenta, patrón de precios y medida de valor, además de poder ser ella misma conservada para futuros intercambios como moneda de reserva.

Esta moneda está inserta en un mercado solidario, basado en un intercambio que pretende ser justo, y en donde en general la relación es cara a cara, con un trato personalizado.

En el momento de la investigación, ya no ingresaban más créditos, y eso sumado a la falta de determinados productos, permitía que los precios se elevaran. En ese contexto, la coordinadora acompañada de otras personas emitió una nueva moneda específica del nodo. Al comienzo impulso la reactivación de los intercambios y la diversificación de los productos a intercambiar, a la vez que aumentaba el número de participantes. Pero luego se produjo la falsificación de la moneda, y ello sumado a que la coordinadora realizaba una inyección permanente de moneda circulante implico que la moneda fuera perdiendo valor. Así fue desapareciendo, hasta ser reemplazada nuevamente por el crédito de la zona oeste.

Las encuestas demuestran que los participantes no son plenamente conscientes de los procesos monetarios de los que forman parte. Ello implica que no se comprendan los mecanismos básicos de la moneda social. El aumento de precios, la desvalorización del crédito, su acumulación, el valor social que se le asignan a los bienes, son factores que podrían ser controlados al interior del nodo si se estuviera al tanto de cómo funcionan esos procesos.