Espíritu, persona y sociedad

From Sophivorus

La Persona (Parte III)

El texto trata sobre la persona como objeto para sí, en cuanto estructura social que surge desde la experiencia social, sus relaciones y las reacciones (actitudes) de la comunidad, internalizando estas últimas a través de la comunicación significante (posible ésta por el lenguaje) y así hacer la diferencia entre la comunidad, llamado el "otro generalizado" y la persona, a través del proceso interno diferenciado entre el papel de "yo" y "mi". Describe las etapas del desarrollo de la persona, capaz de transformarse en un ente solitaria, pero nunca concebido como surgido fuera de la experiencia social. Por lo tanto la persona sería una reflejo de la sociedad-comunidad en la que estaría inserto.

Hace la distinción entre persona sujeto-objeto, afirmando a la persona como un objeto para sí (capacidad que diferenciaría a los humanos de otros animales), como única forma de acceder a la estructura social. Pone el ejemplo de que uno nunca es capaz de verse de forma completa el cuerpo, aunque sabe que existe la espalda, por ejemplo, no la ve, y si o hace no ve su delantera. La persona como objeto sería la única forma de poder entrar al entramado social porque de esta forma es capaz de tomar conciencia de sí, lo que implicaría un reconocimiento de uno mismo, capaz de tomar distinto papeles y organizar las reacciones de la comunidad y las de uno. Proceso parecido al de ser una doble persona, reflejado en los niños a través de sus amigo imaginarios.

El origen, o primera etapa, estaría dada por la conversación significativa de gestos, es decir, una conversación con símbolos universales que sean capaces de crear una reacción en el otro y en uno mismo. La base de todo se basa en una conversación de gestos donde el enunciado de uno produzca una reacción, una actitud, una respuesta de parte de la comunidad organizada que uno es capaz de internalizar. A través de la conversación de gestos la comunidad lo modificada a uno y uno, a través de las reacciones organizadas internalizadas (voy a ser majadera en este punto porque el texto lo recalca mucho) modifica a la comunidad, y es en esta dinámica constante es que se produce el desarrollo de la persona.

Hay que tomar en cuenta la forma lúdica de los niños en sus juegos precedentes al deporte (se puede identificar en esto formas de organización temprana que estaría presente en pueblo primitivos, idea muy evolucionista que termina encasillando a ciertas comunidades como mas avanzadas que otras). El juego donde el niño juega a ser otro, a ser el policía, el ladrón, etc. Puede ser en conjunto o un solo niño adopta varias papeles, va así conociendo la sociedad, va internalizando ciertas reacciones necesarias para el desarrollo. Este es un juego donde adopta el papel que quiera y que puede abandonar en cualquier momento.

Esto no ocurre cuando pasa a la etapa del deporte, pone el ejemplo de un juego de béisbol, donde cada jugador tiene un papel único y necesario para alcanzar el objetivo planteado, y aunque el niño puede tomar, eventualmente, cualquier papel, el que se le ha asignado ha sido en función de lo que necesita, de lo que es capaz de hacer el niño y la comunidad que lo rodea, y no puede abandonarlo en cualquier momento, porque la meta es también suya. Existe una retroalimentación a través de las conversaciones de gestos, donde el otro generalizado (en este caso el resto del equipo) "exige" ciertas cosas y el niño responde con símbolo que van a causar una reacción (el niño debe correr a atrapar la pelota, reacción del otro generalizado, el niño alcanza la pelota, reacción del niño, y el equipo gana el partido, reacción de la comunidad, que termina modificando el entorno). El niño adopta las reacciones de la comunidad frente a sí, y también adopta reacciones de él mismo frente a la comunidad, se vuelve el deporte entonces un ejemplo de cómo se forma la personalidad organizada.

Cuando la comunidad tiene sus reacciones organizadas y son iguales, se le exige en conjunto ciertas reacciones al individuo, cuando eso ocurre se forma la institución.

El proceso antes descrito donde el individuo internalizar la reacción de forma organizada de la comunidad y es capaz a su vez de reaccionar a ésta, se lleva a cabo a través de un "yo" conciente y un "mi" social.

En el ejemplo del deporte, el mi es la reacción de la comunidad que espera que el individuo corra a alcanzar la pelota, el mi analiza la situación, analiza las consecuencias y la mejor opción, es capaz de adoptar las series de reacciones de forma organizada de la comunidad, pero no lleva a cabo la reacción, esta es llevada a cabo por el yo, y a pesar de que el mi sepa lo que se tiene que hacer, y que el yo probablemente haga esto, nunca se sabe exactamente que va a suceder. El yo viene a hacer la inmediatez del acto, de la reacción, que puede ser lo que el mi analizo, pero nunca se sabe con certeza que es lo que va a hacer el yo, pueden presentarse obstáculos en el camino que modifiquen la reacción del yo pero nunca se sabe en el momento, sólo se conoce lo que hizo el yo cuando ya lo ha realizo, es decir, aunque el yo actúe en tiempo presente, sólo se sabe lo que hizo una vez ya ocurrido la reacción.

Se puede comparar el mí y el yo como los deberes y los derechos, respectivamente. El mi se transforma en lo que tiene que hacer y el yo en lo que hace realmente. Es por esta característica del yo que la persona es capaz de modificar su entorno, la creatividad, por tanto, estaría radicada en la reacción del yo. El artista o el poeta escaparían un poco de lo que el mi les pide que haga (el ejemplo al extremo es llevado por el arte moderno, donde se tiene que romper con todo) aunque no siempre esto es así (en la Grecia antigua los artistas escultores llevaban a cabo la petición de la comunidad de representar sus héroes y dioses). El líder en cambio, sería el que la reacción del yo es la que mejor representa la reacción de mí, el líder haría exactamente, o más fielmente lo que la comunidad quiere que haga, y aunque en los grandes hitos de la historia se identifican grandes personajes como líderes (los cuales vendrían a ser una excepción), los cambios en la comunidad se llevan a cabo por períodos más largos de tiempo y a través de cambios imperceptibles, las actitudes o reacciones de cada individuo y su yo frente a pequeñas reacciones del otro generalizado, la comunidad o la institución que ha creado esta comunidad por reunir las exigencias de la mayoría.

El yo es la base de la experiencia del individuo que se forma a través de ésta, mientras que el mi es que le presenta el problema. El yo proporciona la sensación de libertad, de novedad, porque recuerdo, ni el mi ni el yo saben como se va a reaccionar ante la reacción de la comunidad, que le presenta constantes desafíos, que están adoptadas en una serie de reacciones organizadas internalizadas en el mi.

Los dos, el mi y el yo, trabajan por separado en el proceso pero dependen uno del otro, reaccionan uno al otro, constituyendo una personalidad tal como aparece en la experiencia social. La persona, como dijimos al principio, en un proceso, una experiencia social, que es llevada a cabo por estas dos fases distinguibles que forman la personalidad. Se pueden concluir entonces, que la personalidad no es más que el producto de la interacción de reacciones organizadas entre la comunidad y la persona, llevadas a cabo por la principal herramienta que es el lenguaje, entre el problema que le presenta el mi al yo, y la reacción que tiene este último.

Las actitudes organizadas que ha internalizado el sujeto en su proceso de desarrollo a través de la experiencia social, son conocidas como actitudes sociales, que son más que los papeles, que de forma lúdica, interpretaba el niño sin una real internalización, podríamos decir, sin real entendimiento de lo que estaba interpretando al jugar al policía, al ladrón y abandonarlo en el momento que quisiera.

El pensamiento que se lleva a cabo al interior de nosotros, por los componentes que consideramos constituyen la personalidad (mi y yo) es un juego de símbolos, entendidos estos como el estímulo cuya reacción podemos anticipar. Somos, por tanto, responsables de la sociedad que habitamos y ocupamos el lenguaje como herramienta para llevar a cabo nuestras reacciones, que adquieren sentido en una conversación de gestos (donde sabemos ocurrirá una reacción, sino no tendría sentido, sería como decirle a una pared que apague el fuego de la casa vecina).

Los animales no tienen lenguajes, por tanto no tendrían responsabilidad a su sociedad (deberes) lo que implica necesariamente que no tienen derechos. En la práctica significa que uno podría matar a un animal porque este no tiene derecho. No tiene personalidad capaz de reaccionar ante un problema que se le presenta. Los objetos inanimados estarían en la misma categoría. Lo que sucede es que la persona le asigna personalidad al animal al hablarle, por ejemplo, le asigna personalidad al objeto inanimado al enfurecerle con él (la persona se puede golpear con la silla y la patea), por esto se defiende al animal u objeto inanimado, se le atribuye una personalidad, que según el planeamiento, no tendría.

La naturaleza, dice el texto, sería distinto, tendría reacciones frente a estímulos, un girasol, por ejemplo, que se mueve buscando la luz del sol. (tengo que admitir la diferencia de porqué la naturaleza sería distinta no me quedó claro, pero no es que sea lo más fundamental).

También, y paralelamente a la formación del cuerpo de la persona, existe un desarrollo del espíritu, un subjetivo dentro del proceso. Recordando el juego de roles del niños en la etapa antes del deporte, cuando el niño juega a ser policía y empieza a dirigir el tránsito, entonce levanta la mano. Pero cuando el policía de adulto, en medio de la calle levanta la mano y para el tránsito, la conducta deja de ser un juego para transformarse en lo "subjetivo" del proceso social. Levantar la mano en realidad no significa nada, sino hasta que la comunidad le otorga un símbolo (recordando, estímulo cuya reacción se puede anticipar) y le otorga a una de las instituciones creadas por ella la función de llevarla a cabo. La actitud es válida sólo si existe la reciprocidad en este "juego" de conversación de gestos. A esta reciprocidad de símbolos significantes es lo que se conoce como espíritu, todo siempre dentro de la experiencia social .

En el momento, dentro de todo este proceso, cuando la persona ya ha internalizado la actitud social del otro generalizado y la actitud que debe tomar él como individuo, cuando el individuo se ha reconocido como persona, tiene conciencia de sí dentro de la comunidad, entonces se ha transformado en una persona definida.

El hecho de que un grupo de personas se haya formado dentro de las mismas experiencias sociales, que todas sean reflejo de la comunidad, de las actitudes sociales adoptadas, no significa en ningún momento que san todas iguales. Cada estructura de la persona representa un punto de vista distinto de abordar las relaciones sociales, existe una pauta de cada individuo que forma la estructura con la cual reacciona de manera única ante las actitudes sociales presentadas.

Al tener actitudes distintas van emergiendo distintas necesidades, como la de sobresalir dentro de la comunidad, siempre con el denominador de que el reconocimiento es parte importante al ser seres surgidos del proceso social. Cuando las reales posibilidades del yo son insuficientes para cumplir objetivos ocurre el sentimiento de inferioridad. El sentimiento de superioridad en cambio, se da cuando se reconoce la labor, la reacción del sujeto en la comunidad, hay que cuidarse sí de vanagloriarse de ésta situación porque podría suceder el efecto contrario. Un ejemplo, cuando alguien se cae (se saca la mier…) existe una tendencia inmediata a sorprendernos con lo que acaba de suceder, uno se puede compadecer de la persona (y muchas veces lo hace) pero estará pensando "por suerte no fui yo", y la risa afloraría como liberador de la tensión que nos provoca el tratar de ayudar y "sentir su dolor" sin vanagloriarse del sentimiento de superioridad que provoca el que la otra persona se haya caído y no uno (este sentimiento no necesariamente se da a niveles macro, también en cosas pequeñas como la que se acaba de mencionar).

Finalmente (y no los aburro más) la idea de que la persona es un desarrollo, se forma como tal dentro de una comunidad social, basado en las experiencias sociales que es capaz de desarrollar a través de su personalidad, definida como los mecanismos del mi y el yo, implica, necesariamente, la existencia de una sociedad antes que el individuo, en contraste con otras teorías que posicionan a la persona como primero. Basados en todos los argumentos expuestos, la persona se forma conciencia de sí en contraste con lo que es capaz de ver, de internalizar sobre las actitudes de los otro.

Saber que soy y quién soy, no olvidar que la forma de llegar a tener conciencia de sí es a través de visualizarnos como objeto, se va desarrollando a través de la internalización de series de reacciones universales, en tanto todos lo tienen, de adoptar distintos roles, de hacernos "dobles" (recordar el ejemplo del amigo imaginario) e ir reaccionando con una conversación de signos significantes y así ir modificando el entorno (con la reacción del yo) y el entorno va modificando a nosotros (con los problema y límites que nos impone el mi).